FECHA 1: DEFENSA 4 – CHICAGO 2
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Resumen de paso a paso.
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EL COMENTARIO
Llegó nomás el día que parecía que nunca llegaría. Ese día que estábamos esperando hace años, desde que comenzó el largo calvario del descenso, la c
ancha clausurada por un año, el descuento de puntos, la segunda promoción perdida, la B Metropolitana que se estiraba más y más… La de hoy era una cita infaltable a pesar del mal tiempo y de la cantidad reducida de entradas que se pusieron a disposición (dicen que va a regir el concepto de reciprocidad en la cesión de boletos visitantes: quiero ver cuántos “halcones” visitan la República el año que viene). La gente no faltó; se hizo sentir y en muchos momentos superó en volumen a la parcialidad local. Pero está claro que los partidos no se ganan desde las tribunas sino a través de las acciones del juego.
Hablemos un poco del juego, entonces. Un partido raro, en donde el agua caída influyó en su desarrollo. Donde el local supo mantenerse ordenado y moverse mejor, sin romper su bloque, con pases largos y abriendo la cancha, en lugar de trasladar y triangular, la saludable propuesta del Verde no apta para campo pesado. ¿Cómo se entiende que nos comemos 4 goles 4 pero el mejor momento de fútbol de toda la tarde lo pusimos nosotros entre la apertura del marcador y el empate, cuando Gomito, Serrano, Colombia y Petrovelli empezaron a combinar sobre la izquierda y desnivelaban a una defensa por lo demás bien parada? ¿Cómo se justifica haber perdido bien pero que en el 2T te emboquen en las únicas dos jugadas de ataque? ¿Nos habrá pesado el estreno en una categoría superior? No lo sé, pero el momento de Gomito gritando arrodillado frente a la tribuna visitante su gol (entre paréntesis, ¿qué cobró el referí en ese penal? ¿Agarrón a Moreyra?) y la tribuna estallando fue impagable. Una lección importante que hay que llevarse de Varela es que en esta categoría, los errores los pagás carísimo. Y vaya que es así: corner, pelota que ni el arquero ni la defensa despejan, 0-1. Tiro libre, Monllor responde bien abajo contra su palo derecho pero ningún defensor llega al rebote, 1-2. Pérdida de pelota con el equipo mal parado, golazo del 10 de ellos definiendo al palo más lejano, 1-3. Pifia garrafal de Coronel justo cuando Mario acababa de reacomodar las piezas (línea de 3 y 3 delanteros), 1-4 (nos vacunó 2 veces un ex Funebrero. ¿Venganza?).
En resumen y a título personal, si hay que perder un par de partidos para ajustar el equipo, prefiero que sean las primeras fechas y no repetir aquella campaña de Leo Ramos, donde fuimos Barcelona las primeras 5 fechas y después dimos asco duro y parejo (?). Nuestro torneo tiene que apuntar a buscar esos primeros 50 puntos que nos alejen de cualquier complicación con el promedio. Creo que todos coincidimos: hay material para lograrlo. Lo de ayer ni siquiera cabe en la consideración de un paso en falso, no puede doler como un cachetazo, pero sí se debe tomar como una buena enseñanza. Y mejor que no llueva el sábado que viene (?).






































































































